Garaje bajo nivel: Garajes de estilo rústico por Susana De Angeli

Portones de chapa: los más seguros

Portones de chapa: los más seguros

La necesidad de instalar portones de chapa o de cualquier otro material en nuestro garaje ya no se discute…
La necesidad de instalar portones de chapa o de cualquier otro material en nuestro garaje ya no se discute…

La necesidad de instalar portones de chapa o de cualquier otro material en nuestro garaje ya no se discute. Lamentablemente la inseguridad creciente, que es un fenómeno mundial, independientemente de las circunstancias de cada país, región y ciudad, nos han obligado a considerar el portón como una parte integral de la construcción de nuestra casa. Habiéndose convertido esta necesidad en un gasto inevitable, siempre podemos buscar la opción más resistente e inexpugnable al mejor precio y mucho creen que por estos motivos, la seguridad y la economía, los portones de chapa constituyen una de las mejores opciones. Pero empecemos por el principio explicando exactamente qué es este material conocido como chapa. Se le llama chapa a una lámina delgada de metal que se usada como material de construcción con un  sinfín de usos que van desde carrocerías de automóviles embarcaciones o aeronaves, paredes de edificaciones o de contenedores, material de construcción impermeable para techos y muchos usos más. Las chapas se presentan en un buen rango de distintos espesores, generalmente de 1 a 12 milímetros, dependiendo del uso que se planee darle y del tipo de fabricación que tenga. El mecanizado de la chapa se realiza en prensas de estampación y de troquelaje con la ayuda de punzones y matrices. Vale aclarar que las chapas no son sólo de metal, sino de cualquier material que sea maleable. Con el fin de darles una mayor rigidez, es muy frecuente encontrarnos con que las chapas se pliegan formando grecas, ondas, canales, etc. Esto se hace con la finalidad de que aumenten su inercia. Todo aquello que se fabrique con chapas metálicas suele llevar tratamientos superficiales contra la oxidación y corrosión, tales como cromados, pinturas o galvanizados. Es de uso muy frecuente la hojalata, que es un tipo de chapa metálica de hierro y estaño muy delgada que se utiliza para fabricar latas o tapas de gaseosas o cervezas. Por otro lado los portones son un elemento de construcción que en las edificaciones o espacios arquitectónicos tiene la finalidad de separar estancias para su acceso o aislamiento. Los portones tienen varios elementos de herrajes metálicos como bisagras, cerraduras, candados o cerrojos. Los portones de chapa son simplemente perfectos para proteger nuestra casa y autos ya que por su material son prácticamente imposibles de violar y requieren de tratamientos mínimos para su mantenimiento, a diferencia de los portones hechos de madera, por ejemplo.  

Tipos de portones de chapa 

Hay un inmenso número de variedades de portones de chapa, ya que ésta es un material sumamente maleable. Los tipos de portones de chapa pueden ser abatibles, que se abren hacia afuera o hacia adentro mediante bisagras. Portones ascendentes por secciones, que se fabrican con paneles de lámina troquelada en colores. Portones basculantes que se pueden subir en una o dos piezas mediante un par de bisagras especiales o guías de rodamiento con resortes de tensión o contrapesos para equilibrar el peso. Portones corredizos, con movimiento paralelo, que pueden ser tanto aéreos cuando el riel cuelga del techo o estructura, como volados cuando se mueven con rieles de proyección o de piso cuando va sobre una guía o riel. Portones tipo guillotina, utilizados cuando hay mucha altura y se equilibra el peso con contrapesos o resortes. Portones tipo maroma, fabricados en una sola pieza que utiliza un par de bisagras especiales con resortes de tensión para equilibrar el peso. Portones plegadizos, que suelen utilizarse en pares, giran hacia afuera o hacia adentro sobre bisagras y que se pueden automatizar al ser soportados sobre rieles colgantes. La elección del tipo de portón perfecto dependerá en mucha medida del espacio con el que contemos en el garaje, si tenemos un mayor espacio vertical que horizontal, por ejemplo, la elección estará determinada por esta variable.

Portones de chapa automáticos versus portones de chapa manuales

Los portones de chapa automáticos se abren gracias a un operador que tira de la puerta, generalmente operan por un pulso seco, al que se le puede conectar un botón pulsador o una receptora de señales para mandos a distancia infrarrojos, tarjeta de proximidad llamada “wiegand, mifare”. Mientras el portón se abre es inevitable estar expuestos a asaltos y entraderas, pero al menos podemos mantenernos seguros dentro del auto. Los portones manuales en cambio necesitan de una persona que se baje del auto, abra la cerradura y el portón. Por supuesto que automatizar el portón es un gasto extra, pero cuando se piensa en la vulnerabilidad en la que se encuentra por varios minutos la persona que abre la puerta y los ocupantes del auto, vale la pena hacer esa inversión adicional sin duda alguna. Elaborando un poco más, tenemos que explicar que los momentos favoritos de los delincuentes para perpetrar robos de vehículos, entraderas o secuestros es justamente cuando los habitantes de una casa están entrando o saliendo de la vivienda. Es por ello vital minimizar el tiempo de exposición al peligro y una puerta automática que no requiere que ningún ocupante del auto tenga que bajarse a abrirla achicará en mucho este período de tiempo en el que nos encontramos tan indefensos. Por otro lado la puerta manual favorece a una serie de malas decisiones producto de la pereza como no apagar el auto y cerrar las puertas mientras la abrimos, dejando el vehículo abierto y en marcha para poder saltar nuevamente al asiento del piloto y entrar en casa. Otra práctica común también motivada por la desidia es la de dejar el portón de chapa abierto para no tener que pasar por el engorro de abrir la cerradura, el candado o el cerrojo. Esto es una locura porque destruye el propósito inicial de haber instalado un portón que es la de proteger la casa, a sus habitantes y los autos. Otra costumbre nefasta es la de dejar el portón directamente abierto esperando por nuestra llegada. Esto es contraproducente por dos motivos: les indica a los ladrones que la casa está vacía lista para ser robada o les permite esperar a los dueños de casa escondidos dentro del garaje.

Portones de chapa blindados

Para seguridad extra es preferible utilizar láminas de metal en los portones de chapa que tengan un grosor suficiente para impedir el paso de balas. Esto puede sonar un poco extremo, pero lo cierto es que hay cada vez más armas en la calle y los delincuentes ya no se conforman con amenazar a sus víctimas con armas blancas. Es así como los portones de chapa más gruesos resultan una protección ideal en las circunstancias más extremas.


Portones de chapa más puertas de chapa 

Teniendo en mente una fachada más armónica que no por ello descuide en lo absoluto la seguridad de los ocupantes de la casa, es buena idea que los mismos fabricantes del portón de chapa del garaje sean los que se ocupen de hacer la puerta principal de acceso a nuestra vivienda. De esta forma se mantiene un aire similar y se garantiza una mayor seguridad, ya que las puertas de chapa son mucho más resistentes, seguras e inviolables que las puertas de madera. De seguro las puertas de chapa serán también más pesadas pero es un precio muy bajo a pagar por nuestra seguridad y la de nuestra familia y nuestros bienes.

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