Cocinas de estilo  por DIEGO REVOLLO ARQUITETURA S/S LTDA.

8 Consejos para diseñar una cocina americana

Gabriela  García Gabriela García
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Las cocinas americanas son prácticas y funcionales… siempre que estén bien resueltas. Son una solución para las casas  y departamentos pequeños, ya que permiten aprovechar mejor cada uno de los preciosos y escasos centímetros. También ayuda a crear una continuidad visual con el ambiente contiguo, dando una mayor sensación de amplitud.

Las cocinas americanas son muy cómodas, pero tienen que considerar algunos detalles fundamentales, como por ejemplo armonizar con el ambiente contiguo y no despedir humo u olor a comida al resto de la casa. Hay algunas reglas de oro a seguir,  y se pueden apreciar en los 8 ejemplos que mostramos aquí. 

​Instalar una campana o un extractor de aire

Los extractores de aire y las campanas evitan que los vapores y olores se dispersen por toda la casa. Hay infinidad de modelos que se pueden ajustar a la frecuencia de uso y al diseño de la cocina. Este tipo de artefactos ayudan a renovar el aire y eliminar vapor, humo y olores hacia el exterior. 

Si se hacen frituras a menudo lo aconsejable es instalar una campana con un extractor potente, que además de eliminar los olores evitará que se concentre mucha grasitud en la cocina. Los que solo cocinan un par de días por semana pueden optar por instalar solo un extractor que ayude a renovar el aire. 

Optimizar el uso de la mesada

La mesada que divide la cocina del comedor diario puede ser aprovechada al máximo si se le anexa una mesada de trabajo con algunos armarios debajo, donde guardar los utensilios. La mesada más cercana al comedor puede aprovecharse como mini bar, ya que se pueden disponer varias botellas en el extremo menos funcional, tal como se aprecia en la imagen. Sobre esta mesada, que también oficia de barra, se pueden disponer lámparas decorativas que crean un interesante juego de luces. 

Elegir revestimientos resistentes

En la cocina es bastante normal que ocurran pequeños accidentes como derrame de líquidos que manche el suelo, rotura de envases de vidrio, salpicaduras, etc. Por eso en esta zona no conviene elegir revestimientos muy delicados, y lo mejor es optar por el porcelanato, cemento, granito, venecita o cerámica. El piso de ladrillo, madera y otros revestimientos porosos debe ser protegido e impermeabilizado con resina o laca para que los materiales no se echen a perder en poco tiempo.  

Buscar una unidad cromática

Al diseñar una cocina americana la clave es la cohesión. Por eso lo mejor es usar los mismos tonos en los revestimientos para dar una unidad y que se entienda que la cocina también es un área social. Este recurso ayuda a evitar las divisiones visuales, y así los espacios parecen más amplios. De todos modos, si resulta aburrido una caja cromática uniforme, se pueden colocar pequeños manchones de color en objetos específicos como el armario amarillo o la mesa naranja. 

Elegir superficies lisas y claras

Las superficies lisas y claras crean la ilusión de mayor amplitud. Colores como el blanco, beige y  celeste son una base neutra en la que se pueden incluir objetos más jugados como las lámparas industriales de la imagen. Para ampliar visualmente aún más el espacio conviene recurrir a las  superficies continuas, como por ejemplo un armario de puertas planas bajo una mesada del mismo tono. Así se logra un espacio homogéneo sin cortes que fragmenten visualmente el espacio. 

Ubicar bien cada elemento

Para aprovechar bien el espacio, una inteligente disposición de los electrodomésticos es clave. Lo ideal es que la heladera esté más cerca de la puerta de salida de la cocina, para poder utilizarla sin molestar o interponerse en el camino del que está cocinando. El horno y el anafe deben estar preferentemente en un extremo de la mesada y no en el medio, ya que es una zona que se utiliza menos. Y en el lugar más visible conviene ubicar la bacha y la mesada para preparar los alimentos. 

Conservar solo lo que se usa

¿Vale la pena tener artefactos que se usan una sola vez al año? ¿O poner un horno gigante cuando la cocina no es nuestro fuerte? Todo esto  no hace más que ocupar preciosos centímetros que podríamos aprovechar de otro  modo. En la cocina de la imagen se puede apreciar que cada elemento fue elegido con sensatez, se dispusieron aparadores elevados, un microondas y la heladera en un extremo poco transitado.  

Iluminar los espacios de trabajo

Una buena iluminación ayuda a ver si la comida está lista, y ayuda a que se encuentre más rápido lo que se busca. Conviene usar  lámparas que revelen los colores con precisión, como las halógenas , incandescentes o LED, con un índice de rendimiento de color ( CRI ) superior a 80. 

Disponer varios puntos de luz ayuda a crear una iluminación uniforme que no cansa la vista. Hay que intentar iluminar especialmente la zona de la cocina y la mesada; esto se luce mucho en una cocina abierta. 

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