¿Querés vender tu casa? Entonces ¡a pintarla!

Jerónimo Moretti Jerónimo Moretti
Loading admin actions …

A la hora de vender nuestra casa, las primeras impresiones son las más importante; si bien un comprador puede hacer preguntas acerca del mantenimiento de la casa, del estado de los aparatos o de la calidad del barrio y las escuelas de la zona, todo pasa a un segundo plano cuando se lo compara con la sensación que tiene la primera vez que entra a la casa. Por eso, si queremos vender en poco tiempo y con pocas molestias, es fundamental que tengamos la decoración al día y bien cuidada, y para ello ¡la paleta de colores es fundamental!

Podemos pensar los colores de nuestra casa como un importante telón de fondo, sobre el cual ubicamos el escenario (los muebles) y la decoración, dos elementos que le dan un aspecto inconfundible. Elegir bien la pintura es todo un desafío, no sólo por el tipo (¿al agua? ¿sintética?) sino por el color. Si estamos pensando en vender, ¡mucha atención a este paso a paso para dejar nuestra casa impecable!

Evitar el mismo color en todas las habitaciones

Livings de estilo topical por Kaaten
Kaaten

Cortinas verticales de salón – Kaaten

Kaaten

Si bien es cierto que la paleta de color natural ayuda a que nuestra casa resalte su encanto natural por fuera de la decoración personalizada, lo cierto es que si pintamos todos los cuartos del mismo color (exceptuando el blanco, que es algo más tradicional), parecerá una maqueta especialmente diseñada para el profesor, en este caso el cliente, al que queremos convencer de nuestro genio, en este caso, la venta de la casa. Animarse a los distintos colores en las habitaciones le dará un toque único y divertido a nuestra casa y será una buena invitación para su compra.

Sí a los beiges, no a los blancos y grises

Los colores neutrales, como los beiges, ayudan a despersonalizar la casa, por eso este color y los amarillos cálidos son excelentes opciones para la pintura de la pared. Si tenemos que elegir un lindo tono, hay dos premisas básicas que debemos seguir a rajatabla: sí a las pinturas claras y no al empapelado. Para lograr nuestro objetivo debemos neutralizar toda la paleta de colores. 

Es importante que destaquemos que neutralizar no significa, bajo ningún concepto, que la casa deba ser pintada de blanco, sino que debemos darle la posibilidad a la paleta de los neutrales, sin caer en lo obvio (el blanco) o en la tentación del papel.

A empezar

Cuando decidimos el color y estamos seguros de lo que queremos expresar en la habitación, debemos asignar a un pintor (en caso de que lo hagamos nosotros, al responsable de la pintura de ese cuarto), sacar todo lo innecesario de esa sala y empezar. Los momentos de pintura son grandes oportunidades para limpiar lo que está sucio y, a su vez, deshacernos de lo que no nos sirve. 

Un pequeño secreto no tan secreto: si cambiamos los interruptores de la luz por algunos más modernos, podemos tener un cambio radical sin invertir demasiado tiempo ni dinero. Además, al momento de pintar podemos reforzar los cablecanales, cambiar los que están viejos y poner todo a punto para resaltar la belleza.

La pintura base para aclarar

Antes de aplicar la primera capa de pintura debemos poner pintura base o primer, lo que nos ayudará a que lo que apliquemos después se adhiera mejor y, a su vez, nos deje aclarar el color. Si decidimos poner un color beige sobre una pared roja, por ejemplo, es importante aplicar este producto porque sino se notará el fondo de color, por más cantidad de manos de pintura que le demos. Siempre es más fácil oscurecer una pared que aclararla, pero la pintura base nos ayuda con esta tarea.

La pintura: la hora de la verdad

Una vez hechos todos los pasos previos, ¡podemos empezar! Si lo vamos a hacer nosotros o vamos a designar a alguien de la familia como responsable, tenemos que tener en cuenta las medidas de seguridad para poder encarar este proyecto: primero que nada tenemos que tener la ropa adecuada, que se pueda manchar, porque siempre se salpica; además tenemos que tener las brochas, los rodillos y los baldes para poder apoyar estos elementos mientras no los usamos; y, sobre todo, debemos cubrir los pisos para no mancharlos con las gotas que se derramen.

Dejar secar (paciencia)

Una vez aplicada la primera capa, debemos armarnos de paciencia y esperar a que seque bien. Si nos aventuramos a poner una segunda capa con la primera todavía húmeda, corremos el riesgo de que se nos hagan globos de aire o que no nos quede completamente lisa. Por eso, ¡paciencia!

Repetir hasta lograr lo que queremos

Es importante que repitamos cada mano hasta que no se vean los trazos previos de las otras capas. Por eso, si aún se ven las pinceladas y podemos darnos cuenta del lugar por el que pasamos el pincel, aún le faltan capas. Esto puede ser un poco engorroso y cansador, sobre todo porque conlleva una demanda física muy importante, pero con un poco de buena música y compañía, se puede hacer algo más divertido.

Limpieza

¡Ya casi terminamos! Quedan los últimos pasos y tendremos todo listo para dejar la casa en óptimas condiciones de venta. Una vez que las paredes ya están secas, debemos retirar los restos de balde, tachos, papeles que cubren el piso y, sobre todo, la ropa sucia.

Siempre tener un poco de pintura extra a mano

En caso de que manchemos la pared con un poco de té o algún raspón de silla nos arruine la pintura, es importante tener siempre un poco de pintura de más cerca. Algunas cosas se pueden limpiar con un paño húmedo pero hay manchas que no salen, por eso es importante estar siempre listos para no arruinar todo el trabajo que hemos hecho.

Casas de estilo moderno por Casas inHAUS

¿Necesitás ayuda con tu proyecto? ¡Contactanos!

Solicitá una consulta gratuita

¡Encontrá la inspiración para tu hogar!