VERA:  de estilo  por Matealbino arquitectura

Decoración Emocional: Creando ambientes que se parecen a nosotros

Mariana Belisario Blaksley Mariana Belisario Blaksley
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La decoración emocional, si bien ha sido una meta inadvertida para muchos decoradores y diseñadores de interiores e incluso para los mismos dueños de casa, se convirtió en un concepto más claro, cuando la decoradora inglesa Ilse Crawford acuñó el término en 2005.

Con un impresionante Curriculum, que incluye haber sido la editora de Elle Decoration y haber trabajado para Architects Journal y Donna Karan, Crawford afirma que lo que busca es impregnar el diseño con lo que ella llama valores emocionales. Confiesa que está más interesada en la vida que en el estilo y eso se refleja en los espacios diseñados por ella. StudioIlse, su proyecto independiente fundado en 2001 ha sido la firma de diseño responsable de ambientar la mítica Soho Club House. Ha trabajado con nombres tan importantes en este campo como Ikea y Georg Jensen. Sus nociones de diseño y estilo han influido en muchísimos profesionales y admiradores. 

Estas fascinantes teorías se centran en transmitir emociones, sensaciones y sentimientos. Se crean así espacios que le hablan a nuestra humanidad, más que a nuestro estilo o gustos. Es cuestión de preguntarnos cómo queremos sentirnos en nuestra propia casa, ¿no es cierto? Es muy difícil estar cómodos en ambientes que, si bien pueden estar impecablemente diseñados y decorados no nos hacen sentir la emoción correcta. En este sentido, es importante mencionar que muchas veces objetos que fuimos adquiriendo a lo largo de nuestras vidas se convierten en recuerdos tangibles de momentos que nos conmueven por su alto contenido emocional. Es así como una foto, un souvenir de algún viaje, juguetes de nuestra infancia o piezas heredadas de algún familiar a quien queríamos nos ayudan a que nuestros espacios vayan consolidando esa personalidad que no es más que un reflejo de nosotros mismos. 

La decoración emocional se aleja de las poses y las pretensiones. Busca sólo lo genuino, lo real, lo esencial, porque se percibe a otro nivel, que va mucho más allá de nuestros sentidos. No se detiene en el aspecto sino que apunta a niveles mucho más profundos. Un espacio en el que la decoración emocional haya dejado la huella correcta, no dejará a nadie indiferente, aunque dependiendo de cada persona, le producirá una impresión más o menos profunda. Ambientes en los que las emociones no tengan cabida siempre se nos antojarán un poco superficiales y sin sustancia real. 

Cuando voy a crear espacios, no sólo me fijo en lo visual. Me interesa mucho más lo sensorial, enfocarlo desde el contexto humano, la perspectiva primigenia, lo que te conmueve.   Ilse Crawford.

¿Qué es la decoración emocional?

La decoración emocional es aquella que refleja valores emocionales, considerándolos más importantes que pautas visuales de diseño. Se busca con la decoración emocional darle una profundidad que apunte a las emociones de los individuos, especialmente de quienes vivirán los espacios. La decoración emocional usa sabiamente el color, los materiales, los textiles, los muebles y los objetos decorativos, basando cada elección más en un sentir que en una experiencia visual. A la larga, este tipo de decoración creará espacios que le transmitan a sus dueños las sensaciones agradables y positivas que ellos buscan asociar con cada ambiente haciendo en suma, que la experiencia de estar en casa sea una mucho más feliz.

Decoración inspirada en la personalidad

Incluso si contratamos el mejor decorador o diseñador de interiores y le damos carta blanca para que hagan lo que quieran, con el pasar del tiempo iremos irremediablemente dándole a nuestros espacios esos toques personales que hablan de quiénes somos, nuestras experiencias, nuestras luchas, nuestros éxitos y fracasos, incluso nuestros miedos más ocultos. Entonces, ¿por qué no abrazamos el concepto de decoración emocional y volcamos nuestra personalidad en nuestra casa? No sólo sera una forma de expresión decorativa mucho más real y cercana, sino que también nos hará sentir mucho más cómodos en esos espacios. La personalidad no puede permanecer oculta en un espacio tan esencial como en casa. Es el lugar en el que nos despojamos de esas máscaras, necesarias a veces, que usamos para transitar la vida diaria. La idea es entonces dejar salir esa personalidad en los espacios donde nos sentimos más seguros y vivirlos de una manera más íntima y sensorial. 

Gustos personales

Los gustos personales tienen no poco peso, dentro de la decoración emocional. Funcionan como un vehículo que nos ayuda a conocernos mejor y a analizar más concienzudamente cómo nos sentimos. Si somos de colores pasteles o sentimos una eterna fascinación por la madera, estas inclinaciones son señales que nos marcan el camino a la decoración emocional. Es por ello que siempre podemos tomar un rol más activo y colaborar junto con los profesionales que nos estén ayudando a decorar nuestros ambientes. Cuanto más información podamos darles, cuanto más podamos abrirnos y dejar que nos conozcan, mayor posibilidad habrá de lograr espacios en los que nos sentiremos perfectamente cómodos y felices. 

Decoración genuina

Ph con Parra: Livings de estilo minimalista por Pop Arq
Pop Arq

Ph con Parra

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Como hemos mencionado a lo largo de este libro de ideas, la importancia de una decoración genuina, real, honesta, usemos el adjetivo que mejor la califique para cada uno, se traducirá en ambientes personales, que le hablen a nuestras emociones y que por encima de todo, serán súper originales, porque no hay un ser humano igual a otro. Cuando en el proceso involucramos a más de una persona, el resultado es aún más rico, ya que cada miembro de la familia dejará un pedacito de su esencia en la decoración de nuestra casa. 

Elegir el color adecuado

Inspiración para dormitorio: Dormitorios de estilo clásico por Vero Capotosto
Vero Capotosto

Inspiración para dormitorio

Vero Capotosto

La psicología del color es real y prácticas como la cromoterapia son la prueba de ello. Nuestras preferencias en términos de color dicen mucho de las emociones que preferimos sentir. Los adoradores de las distintas tonalidades de azul de seguro prefieren sentirse reposados y serenos, mientras que los fanáticos del amarillo, seguramente se sientan mejor en situaciones más activas. La emoción preferida varía de ambiente a ambiente y elegir el color adecuado para cada espacio es otra forma de sacarle el mayor partido posible a la decoración emocional. Las emociones más positivas en lugares de descanso como los dormitorios, no serán las mismas que preferiríamos en la cocina, por ejemplo. 

Estilos decorativos

Casa MeMo - VIVIENDA UNIFAMILIAR ICONO DE LA SUSTENTABILIDAD : Livings de estilo moderno por BAM! arquitectura
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Los estilos decorativos que más nos gustan pueden darnos más pistas en esta viaje para descubrir cómo imprimirle nuestra personalidad a la decoración, disfrutando así de las emociones, sentimientos y sensaciones que queremos que nuestros espacios nos transmitan. Ya sea porque nos seduce el estilo escandinavo, o el moderno, sentimos una fascinación casi hipnótica por los ambientes rústicos o industriales o nos sentimos más seguros en espacios de corte clásico, todo esto habla más que nada de quiénes somos. Cada estilo tiene ciertas cualidades y sentirnos atraídos por ellas es muy revelador.

Ideas para decorar interiores

Si aún no sabemos cómo empezar a decorar nuestros estilos de una forma más personal y emocional, existen varias ideas y consejos que nos pueden ayudar. En primer lugar, es importante pasar algún tiempo en los ambientes vacíos, respirar hondo, relajarnos y tratar de percibir qué nos transmiten así como están. ¿Nos gusta o no lo que sentimos? Partiendo de allí decidiremos si queremos mitigar una fea sensación o potenciar una agradable. Después, y basándonos en las emociones que queremos que cada ambiente nos transmita tendremos que decidir qué colores y estilos nos gustan más. Además, vale la pena hacer un inventario de todos esos muebles y objetos que nos traen recuerdos que queremos conservar independientemente de su valor estético. Por último, hay que recordar que la decoración emocional es un proceso constante, orgánico. Cada espacio evolucionará con nosotros y estos cambios nos permitirán sentirnos bien en nuestra propia piel y en nuestra propia casa, sin importar lo que suceda fuera de ellas. 

No dejen de leer La arquitectura, sus corrientes y estilos.

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