Trucos para mantener tu baño libre de moho

KARINA CANDELA KARINA CANDELA
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Encontrarse con moho en el baño es una situación muy frecuente, pero no por eso hay que restarle importancia.

Además de darle un aspecto descuidado al baño y de producir malos olores, el factor más preocupante es que puede perjudicar a la salud de las personas.

Los lugares donde generalmente aparece el moho son los ambientes húmedos y cálidos, por eso las cocinas y sobre todo los baños, son los principales afectados.

Es recomendable deshacerse del moho en cuanto veamos los primeros indicios de aparición. ¿Porqué? Porque en primera medida, será mucho más fácil de remover, ya que si se lo deja avanzar cubriendo una extensión mayor, el trabajo se tornará más complejo. Y la segunda razón es que debemos cuidar nuestra salud y la de nuestras familias.

Para evitar su aparición, lo mejor es realizar una limpieza regular del baño (pisos, paredes, techos y artefactos), con alguna solución apropiada.

¿Que es lo que ocasiona la aparición del moho?

El moho aparece en las superficies cuando éstas tienen presencia de agua y humedad. En el baño, las partes más expuestas al moho son el lavatorio, la bañera o cabina de ducha, los azulejos, cerámicos o paredes y la mampara o cortina de baño.

 El problema principal por el que el moho se manifiesta es cuando dejamos las superficies mojadas por un tiempo prolongado. Por otra parte, el agua que no se seca provoca humedad en el ambiente a lo largo de las horas y ese es otro factor para que el moho prolifere. Las temperaturas cálidas en el ambiente y/o la presencia de vapor, también ayudan a la formación de moho.

¿Que se necesita para remover el moho?

Existen en el mercado algunos removedores de moho, pero también hay varias recetas caseras y económicas que se pueden aplicar a las superficies afectadas.

Una de las formas más sencillas es utilizar vinagre blanco. Se puede diluir con un poco de agua, aunque lo recomendable para las superficies muy dañadas es aplicarlo en estado puro.  Al vinagre se lo coloca en un vaporizador y con él se van rociando las áreas sucias, dejándolo actuar por unos minutos y repitiendo la operación si es necesario. Otra opción es utilizar lavandina. Con las manos protegidas por guantes, aplicar la lavandina en las zonas a tratar y cepillar con fuerza hasta que el moho desaparezca. Eso sí, hay que tener mucho cuidado de no mezclar nunca la lavandina con el vinagre, ya que esto provoca la liberación de gases tóxicos que pueden dañar los pulmones y ojos.

Cuando el problema está en la ducha o bañera

Las duchas y/o bañeras suelen estar afectadas por el moho, ya que más allá de estar en contacto con el agua, los productos de higiene personal (jabón, shampoo, etc) facilitan su aparición y prolongan su proliferación en el tiempo. Lo mejor es realizar una limpieza  de estos elementos, prestando especial atención al secado para evitar la formación de humedad. Un consejo: rociar la bañera y/o la ducha, al menos una vez al mes, con vinagre sin diluir. De esta forma se podrá evitar la presencia de moho y hasta se eliminarán los malos olores que pueden llegar a aparecer.

¿Y como mantener el lavatorio libre de moho?

Al igual que lo que sucede con las duchas y las bañeras, para mantener el lavatorio limpio, lo mejor es drenar bien el agua y posteriormente secarlo bien, para evitar un encharcamiento y por ende, la generación de humedad.

Para esta pieza de baño, se podrá aplicar perfectamente la técnica de limpieza con vinagre o lavandina.

De paso, no te pierdas esta nota en donde podrás ver un top ten de lavatorios con mucha personalidad.

Paredes impecables

En el lugar donde más se nota la presencia de moho, es en las paredes revestidas con azulejos o cerámicos. Se suele ver a simple vista las manchas negras en las juntas de estos elementos y hasta inclusive, se puede acumular en el sellado de silicona que generalmente tienen las bañeras. Para que las paredes queden impecables, lo más cómodo es realizar la limpieza utilizando un cepillo pequeño (puede ser uno de dientes que ya no se utilice) para alcanzar bien las juntas, aplicando las soluciones de vinagre o lavandina. Las paredes (o techos) que no tengan revestimientos, como el ejemplo de este baño realizado por Dx Arq – Disegno x Arquitectos, se pueden reforzar con pintura antihongos o un impermeabilizante especial. Por último, si el problema está concentrado en el sellado de silicona, es recomendable proceder a su remoción, quitando bien el moho y volviendo a aplicar el sellado.

Mejor prevenir que curar

Para evitar la aparición de moho, lo principal es mantener el cuarto de baño con la menor humedad posible.

Si el baño tiene una ventana, habrá que dejarla abierta para permitir que el espacio se ventile, sobre todo después de haberse bañado.

En el caso de no poseer ventana, es recomendable instalar un extractor de humedad, el cual tendrá que permanecer encendido en los momentos de aseo y hasta un rato después, así el vapor desaparecerá y el aire circulará permitiendo el secado del baño con mayor rapidez.

Otra opción es dejar la puerta abierta del baño y secar con un paño las superficies mojadas lo más pronto posible.

Cuando se termine de utilizar la ducha, lo mejor es limpiar las paredes mojadas removiendo el agua con un secador y luego pasando un paño.

Y por último, hay que saber que la acumulación de objetos en el baño, también facilita la formación de moho, ya que es en ellos donde generalmente queda retenida el agua sin notarse a simple vista y al poco tiempo, el moho hizo su aparición. Lo ideal, es que el baño esté lo más libre de objetos que se pueda.

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