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Ahorrar comprando cuadros decorativos

Ahorrar comprando cuadros decorativos

Una de las etapas más divertidas cuando estamos decorando nuestra casa es la de comprar objetos cuya finalidad primordial es la estética…
Una de las etapas más divertidas cuando estamos decorando nuestra casa es la de comprar objetos cuya finalidad primordial es la estética…

Una de las etapas más divertidas cuando estamos decorando nuestra casa es la de comprar objetos cuya finalidad primordial es la estética. Son estos elementos los que van a contribuir a darle “vida” a nuestros ambientes a la par que impregnan los rincones y distintos espacios con nuestra personalidad, dejando nuestra esencia en casa. Los cuadros decorativos son indispensables en cualquier ambiente que se respete, ya que nada hay más deprimente que paredes desnudas. Existen algunas personas que tienen cierta resistencia a comprar arte debido al paradigma de que las obras que valen la pena son caras, cosa que está muy alejada de la realidad. Con el arte pasa como con el vino: al final lo más importante es que nos guste a nosotros. Una pieza muy barata puede tener la virtud de conmovernos o transmitirnos alguna emoción muy fuerte. Existe una amplia gama de precios en lo que a cuadros decorativos se refiere y lanzarnos a la caza de pinturas que nos “hablen” puede ser una aventura muy entretenida, incluso para los que no saben nada de arte. El mundillo artístico es tan diverso y tan variado que hay lugar para todos los gustos y con creatividad e ingenio podemos lograr enormes resultados con muy poco dinero.

Cuadros decorativos de artistas emergentes

Los artistas emergentes pueden ser individuos tan talentosos como el pintor más cotizado, que simplemente se encuentran en una etapa inicial de su carrera. No sólo seguir a estos artistas y comprar sus obras ya sean cuadros decorativos, fotografías o esculturas puede ser una forma económica de conseguir piezas sensacionales, sino que además tendremos la satisfacción de estar apoyando el talento en sus etapas tempranas. Es como ser mecenas del arte por un día. Desde el punto de vista práctico, nunca se sabe qué tan lejos pueden llegar estos nuevos artistas en su carrera hacia la fama y el reconocimiento y esa pequeña colección de cuadros decorativos que le compramos a un determinado artista en sus etapas iniciales pueden cotizarse y terminar resultando en una inversión sumamente cuantiosa. Por lo general los artistas más jóvenes tienen una libertad y creatividad muy actual, lo cual los hace muy interesantes a pesar de la falta de experiencia. Es por estas razones que invertir en artistas emergentes es una situación que no puede traer más que cosas buenas y es de esas pocas situaciones en las que ambas partes salen ganando.

Cuadros decorativos usados

Hay pocos lugares más entretenidos que los mercados de pulgas, ferias americanas o remates de cuadros usados. En estos lugares pueden encontrarse verdaderas gangas, aunque hay que tener la paciencia de saber dónde buscar y dedicarle una buena cantidad de tiempo. Lo cierto es que tanto en los mercados de pulgas como en ferias americanas o remates y subastas de cuadros decorativos usados, no es poco común encontrarnos con algunas joyas. No debemos dejarnos llevar por el estado de algunos cuadros decorativos, cuando se trata de antigüedades, un aire un poco desvaído y gastado tiene mucha onda y da cuenta de su legitimidad. Tampoco debemos asustarnos por los marcos de los cuadros decorativos que nos crucemos en estos lugares, nada más fácil que cambiárselos y quizás darle a la pintura en cuestión un aire más vanguardista. Reservemos una tarde lluviosa para recorrer a conciencia el mercado de las pulgas más cercano, busquemos en el periódico los anuncios de ferias americanas o presentémonos en n remate de cuadros decorativos usados y sintámonos por un momento como si nos encontráramos en una subasta de Christies. Cualquiera de estas tres experiencias serán una aventura que puede tener como resultado encontrar el cuadro decorativo perfecto para muchos rincones de nuestra casa.

Pintar nuestros propios cuadros decorativos

Si tenemos alguna habilidad pictórica, por escasa que esta sea, podemos compensar lo que se nos antoja como falta de talento real con mucha creatividad y originalidad. Es así como podemos hacernos con posters o fotografías e intervenirlos a placer con unos cuantos tubos de óleos o acrílicos. Nada perdemos con probar y el resultado podría sorprendernos. En estas instancias podemos ayudarnos con la infinidad de tutoriales del tipo “hágalo usted mismo” o “DIY” que se encuentran en línea y poner en práctica maravillosas ideas que difícilmente se nos habrían ocurrido por nuestra cuenta. Una vez que tengamos el resultado, si nos parece que nuestra obra califica como cuadro decorativo le terminaremos de dar el toque profesional con un marco apropiado, que contribuirá en mucho a que parezca el trabajo de un artista serio y no de un aficionado. En el peor de los casos pasaremos un rato muy divertido e invertir el tiempo en hacer algo con las manos, poniendo en práctica nuestras habilidades artísticas nos brindará satisfacciones que irán más allá que el resultado final. Por otro lado nunca se sabe, podríamos descubrir una vocación latente o una salida laboral en la que no habíamos pensado y comenzar a ver cuadros decorativos que salieron de nuestras manos en otros lugares.

Cuadros decorativos que formen parte de la herencia familiar

Busca y rebuscar en sótanos, áticos, bauleras y depósitos de miembros de nuestra familia nos puede llevar a hallazgos muy interesantes. Especialmente cuando de familias grandes se trata, la tendencia de antaño era más bien la de acumular, así que es probable que nos encontremos con cuadros decorativos de todos los tamaños, fotos antiguas, acuarelas que pintó una tía abuela o retratos familiares pintados por algún artista de otra época. Estas piezas causan furor y resultan muy originales cuando se las sabe enmarcar, colgar y combinar con elementos más contemporáneos. Así que vale la pena preguntarle a la familia y empezar esta especie de caza del tesoro, que en este caso será la caza del cuadro decorativo perfecto y que nos costará nada o muy poco.

Cuadros decorativos que no sean necesariamente pinturas

Hoy en día la creatividad y la originalidad tienen un valor importante. Siendo así podemos encontrar elementos que funcionen como cuadros decorativos a pesar de que nos se traten del consabido lienzo pintado con óleo, acuarelas o acrílicos. Podemos hacernos con una tela que nos haya llamado la atención por sus distintos patrones o motivos y cortarla y enmarcarla. Esta idea puede resultar especialmente interesante con géneros o tapices artesanales que tengan un elemento cultural que resulte atractivo. Lo mismo aplica con planos de edificios, casas y ciudades, especialmente si son antiguos. Con un marco apropiado pueden ser cuadros decorativos hechos y derechos. Luego podemos recurrir nuevamente a internet y navegar en los bancos de imágenes gratuitas, cuyos fotógrafos han renunciado a los derechos de autor y hacernos con fotografías realmente sensacionales sin costo alguno más que la impresión y el enmarcado.

La importancia del enmarcado en los cuadros decorativos

Muchas veces pasamos por alto cuadros decorativos que podrían ser ideales para nuestros espacios simplemente porque sentimos un rechazo que no podemos explicar, aunque nos guste el cuadro en sí. Esto suele ocurrir cuando los marcos no le van bien o no le hacen justicia a un cuadro decorativo y al primer vistazo nos cuesta trabajo determinar qué es lo que no nos gusta. Un marco simple puede hacer que un cuadro decorativo pierda profundidad y propósito, algo fácilmente solucionable cambiando el marco por uno que le brinde espacio al cuadro decorativo para destacar.

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