Casa Evans: Dormitorios de estilo moderno por A4estudio

Chalet: Una construcción muy extendida

Chalet: Una construcción muy extendida

El término “chalet” nació en la región francoparlante de Suiza y en tiempos pasados sirvió para denominar las viviendas de los pastores…
El término “chalet” nació en la región francoparlante de Suiza y en tiempos pasados sirvió para denominar las viviendas de los pastores…

El término “chalet” nació en la región francoparlante de Suiza y en tiempos pasados sirvió para denominar las viviendas de los pastores. La definición actual de chalet lo define como una edificación de madera con un tejado en pendiente y con alero sobresaliente, que se encuentra comúnmente en las regiones alpinas de Suiza y otros países europeos. Hemos escuchado muchas veces hablar de algún “chalet suizo” y es perfectamente entendible, ya que en este país nació la definición. 

Por otro lado el término se ha extendido muchísimo con el paso del tiempo y se ha generalizado, así que ya no se usa exclusivamente para referirse a esas deliciosas casitas de madera alpinas con techo a dos aguas. Conforme al nacimiento de la palabra chalet, se usó en el pasado y se sigue usando hoy en día para denominar a las granjas en los Alpes. Se trataba de construcciones de tres pisos, en el piso intermedio del chalet hacía vida la familia que lo habitaba, mientras que su ganado se mantenía caliente en establos en la planta inferior durante el invierno, ya que en verano pastaban por los alrededores y finalmente el granero o pajar en el último piso directamente bajo el techo a dos aguas. La distribución arquitectónica del chalet, no era casual, al contrario, era una forma muy inteligente de aprovechar al máximo las posibilidades térmicas de la vivienda para adaptarlas al cambio de las estaciones. 

Durante los meses fríos del invierno, el ganado estaba en los establos de la planta baja y servía de calefacción a toda la casa con la fermentación del abono que producían con la paja del suelo, mientras que el techo a dos aguas cubría el granero o pajar, el cual tenía un efecto aislante del frío ambiental, del viento y la nieve acumulada en el techo. Una vez llegaba el verano, el ganado era llevado a los pastos de montaña donde los pastores tenían una o dos chozas similares a los chalets pero mucho más precarias, ya que solo servían para resguardarse den una eventual lluvia, del viento y de majada en los alrededores para que los animales pasaran la noche. Como pasa muchas veces, este tipo de vivienda con funciones muy específicas se adaptó a otras finalidades arquitectónicas que tuvieron como resultado casas con tejado a dos aguas, algunas veces hechas de madera y que en general transmitían un poco de ese encanto alpino original.

El chalet como vivienda contemporánea.
Hoy en día la definición de chalet se ha ampliado para referirse a viviendas usualmente unifamiliares, con techo a dos aguas que se construye en un terreno que cuenta con suficiente espacio exterior, como jardines internos y externos, patios o parques. Cuando nos encontramos en un anuncio inmobiliario  la frase “chalet en venta” nos encontraremos con casas de arquitectura más tradicional europea. Una casa moderna, de techos planos, por ejemplo nunca será anunciada como un “chalet”. 

Puede tener paredes de madera o en otro material de construcción como ladrillo o piedra. Se mantiene siempre el tejado en pendiente, que resulta muy atractivo y que es una de las características principales del chalet como casa o vivienda unifamiliar. También hay que aclarar que el uso y significado que se le da en España, donde no suele existir nada parecido al chalet suizo excepto por los Pirineos, en los caseríos vascos y en las viviendas rurales gallegas, se le llama chalet a una segunda residencia vacacional en la playa, el campo o la montaña y no en una vivienda principal en la ciudad. 

En los Alpes, en cambio, con frecuencia se han remodelado antiguas construcciones rurales que tenían fines agrícolas y se han convertido en casas de familia, sin ninguna otra finalidad que la de vivienda, mientras que en otros, estos chalets se han convertido en las sedes de las empresas familiares que fueron desarrollando las industrias de los juguetes de madera en Suiza y Alemania, los famosísimos relojes cucú alemanes, instrumentos de diversos tipos, orfebrería, talabartería, mueblería y lo que se convertiría en una de las industrias más florecientes en Suiza y Francia, la relojería. Las grandes casas relojeras suizas surgieron de iniciativas familiares en pueblos pequeños, donde el trabajo era centralizado en un taller, al cual llevaban los relojes y sus piezas, muchos habitantes de esos chalets alpinos. Es decir que los chalets fueron las sedes de empresas familiares que hoy en día se han consolidado mundialmente.

El chalet devenido en hostal.
Desde hace ya muchísimas décadas, un gran número chalets fueron transformados en hostales por las familias o grupos de viajes, reservados a tal fin por turistas particulares o por operadores de viaje. Esto se repite en toda Europa, con los conocidos Bed & Breakfast ingleses que convirtieron grandes viviendas familiares en lugares de hospedaje y los típicos chalets alpinos muy visitados durante los meses de invierno para practicar deportes de nieve. 

El término chalet se usa también en la industria de hotelería y el turismo para describir pequeñas casas de campo o cabañas separadas, algunas veces llamadas dúplex o triplex, incluyendo las que se ubican en la playa. Estos chalets pueden ser similares a apartamentos de estudio con instalaciones de cocina y cuarto de baño en plantas integradas o con ambientes independientes. En los centros de esquí de Latinoamérica y Norteamérica, se le llama chalet a todas las edificaciones que fueron construidas imitando el estilo alpino de los chalets suizos. Es así como se les llamará chalets a los refugios de montaña, las confiterías, cafeterías o restaurantes que pululan en estas áreas. 

¿Cómo construir una vivienda tipo chalet? 

La construcción de una vivienda tipo chalet no conlleva grandes retos. Se trata de un tipo de arquitectura harto conocida y tradicional, cuyo sistema de ingeniería está más que probado. Cualquier arquitecto debería ser capaz de diseñar y llevar a cabo una casa de este tipo. El techo a dos aguas sobresaliente es lo que le dará a la casa ese aire alpino que se busca emular. Con una estructura de vigas de madera, estos techos son muy atractivos vistos tanto del lado exterior como del interior, ya que las habitaciones de la planta alta se encuentran directamente debajo de las vigas que tienen un gran valor arquitectónico y estético. 

Para darle un aire más de montaña se puede optar por paredes de madera y piedra, los dos materiales de construcción más típicos de los chalets originales, aunque se ha extendido mucho también el uso de ladrillo e incluso una combinación de los tres. El ladrillo es más propio de las casas de campo inglesas, pero el término chalet hoy en día abarca mucho más que las típicas casas alpinas. En los interiores, los pisos de madera maciza son una elección que va muy bien con el resto de la arquitectura propia del chalet, amén de todas las ventajas muy conocidas que los pisos de madera tienen y han tenido siempre. En algunos casos pueden usarse pisos de piedra para las áreas sociales o la planta inferior, reservando los pisos de madera para los dormitorios. La incorporación de chimeneas en los chalets, también son un rasgo típico y muy agradable en los países de cuatro estaciones.

Casas de estilo moderno por Casas inHAUS

¿Necesitás ayuda con tu proyecto? ¡Contactanos!